miércoles, 24 de agosto de 2011

los helados


Había una vez en un pueblo muy lejano llamado feliz día , un niño que desde que cumplió los 4 años, siempre pensaba lo mismo, quiero ser de mayor uno de los helados, todos pensaban que era broma pero no .
            Pasó el tiempo y cuanto Sipilo cumplió la mayoría de edad, fundó una empresa de helados, todo iba muy bien de momento pero todo se fue poniendo peor, no iban los clientes, fue tal que creían que tenía que cerrar.
            Un día se le ocurrió a el que podía ir de pueblo en pueblo a buscar clientes, porque siempre preguntaba cuando era pequeño, al de los helados.
-         ¿A qué vas de en pueblo en pueblo?
Y siempre le decían lo mismo si nosotros nos dedicamos a esto y pues es la profesión que hemos elegido.
            Por eso cogió la furgoneta de los helados y se fue de pueblo en pueblo,  por fin consiguió sacar beneficio y saco un poco de dinerillo y se pudo ir a su pueblo, a vivir como el quería,.
            Pero algo se le puso entre medias se había enamorado de una chica que había conocido trabajando, le dijo que si quería ir y ella pues le quería y le dijo:
            -Bueno, pero vendré de vez en cuando por aquí a visitar a mi familia.
            El acepto porque quería mucho a ella, cuando volvió a su pueblo todos los recibieron con los brazos abiertos.
            Cuando llevaban, hay una temporada, le dijo Sipilo a ella:
-         ¿Te quieres casar conmigo?
Ella le respondió:
-         Si quiero.
Pocos días después se celebró la boda, por ahí se va diciendo que siguen los dos y que han tenido unos cuantos hijos.

la niña

Había una vez en un pueblo muy lejano llamado Resultados, una niña llamada Penostra, ella era muy guapa muy buena, pero ella era pobre no podía ir vestida como los demás, no podía gastarse el dinero de la casa en comprar ropa para ella, si se lo gastaba no podía comer con su familia.
             Cuando ella llegaba al colegio, le decían:
             -Hay viene la pobre
         Pues había niños que se reían de ella, pero afortunadamente otros pensaban lo contrario.
             Un día de primavera, cuando llegó del colegio se echó la siesta (Estaba cansada) Entre sueños ollo una vocecita que le decía:
             -Todos se ríen de ti, mañana, coge 2 euros y ve a echar la lotería, por lo menos tendrás  esa ilusión, por si te tocase a ti.
         Efectivamente, cogió de lo ahorrado que tenía para comprarse una muñeca que le gustaba mucho y fue a echar la lotería, ella cogió la echo, y se fue a su casa, cuando llego de su casa le preguntó su madre:
-¿ Dónde has estado? Te he estado buscando, mira que no tenemos dinero para caprichos no abras comprado, algo caro.
Ella le dijo que no que solo, había ido a echar la lotería, pero la madre le dijo muy estresada:
         -Pero mira que te lo digo, no eches la lotería y si no te toca podríamos haber comprado el pan con ese dinero, hay hija ahora tendremos 390 $ para el mes, encima te quería decir que tendríamos que comprar mucha comida, vienen invitados a casa y me temo que tendremos que ponerle lo mejor que tengamos, si no será nuestra ruina no tendremos dinero. ¡Hay en la que nos has metido !
         Llego la hora de acostarse, y se le apareció otra vez la vocecita, que le dijo :
- ¿ Que te pasa?
- Ella le respondió llorando:
- Por tu culpa ya no podremos comer en todo el mes, estos 2 dias y más, vienen unos invitados y tendremos que poner lo mejor.
Pero le respondió :
-    No pasa nada, tu cree en ti hija.
Llego el día de la lotería, y fue a mirarla la niña y le dijeron :
-Perdónenos pero al saber que le ha tocado a usted nos hemos puesto muy alegres cuando les toca a gente del pueblo.
Llego la niña, muy contenta a su casa y le dijo a su madre:
-¡Mamá! Nos ha tocado la lotería .
La madre le respondió:
- ¡Que bien! No pasaremos más hambre hija , gracias

A partir de ese momento fundaron una fabrica, cogieron se hicieron una casa como es debido y repartieron lo demás entre los pobres. La madre le respondió llorando:
- Hija ya no pasaremos mas habre ¡Gracias!

Y al final , cuando llegaba la niña , ya no se reían más ¡Lo había conseguido! ¡Hurra!

Cuento : LA MODA


Había una vez en un pueblo muy lejano llamado Solano, un pueblo en el que la gente era muy sosa, en vez de ponerse un buen jersey, se ponían una simple camiseta.
        
         Un día , en el pueblo una familia muy humilde tenía 2 hijos  y 1 hija, la niña como siempre estaba pensando en la moda, se le ocurrió algo de pronto, la gente como allí no hacían caso a los demás no se lo creyeron .
         Cuando la niña cumplió la mayoría de edad le dijo a su madre y a su padre:
-        Mirar a mi me gusta mucho la moda y para poder aprovechar lo que me gusta a mi , me iré a Madrid y aprovecharé, todas las oportunidades que me ofrezcan , os mandaré cartas y os avisaré.

Los padres al principio le dijeron que si era muy pequeña, que no era la edad suficiente para irse, pero a ella le gustaba mucho , y los padres lo aceptaron .

         Fue avanzando y triunfó y le dierón muchas oportunidades, los padres estaban muy orgullosos de ella.
         Un día le mandó una carta a los padres y les dijo:
         Queridos Papa y Mama:
         Tengo una buena noticia para vosotros, mañana iré para ya no os preocupéis,  solo es que tengo que poner moderno el pueblo.
         Al día siguiente ya estaba allí pero cuando vieron el pueblo, no tenían una buena noticia, les dijo muy desanimada:
         -Tenemos que hacer una transformación del pueblo.
         Ellos lo aceptaron con naturalidad , pues no era una mala noticia,  les pusieron una fabrica, unos buenos jersey, unos buenos pantalones y unos zapatos muy buenos, de la mejor empresa del mundo.
         Apartir de ese mismo día ese pueblo fue como el más conocido “LA MODA” Ya no dicen este pueblo es muy soso , no dicen esto es lo mejor!!!.