sábado, 30 de junio de 2012

CRISTÓBAL COLÓN

Descubridor de América (Génova?, 1451 - Valladolid, 1506). El origen de este navegante, probablemente italiano, está envuelto en el misterio por obra de él mismo y de su primer biógrafo, su hijo Hernando. Parece ser que Cristóbal Colón empezó como artesano y comerciante modesto y que tomó contacto con el mar a través de la navegación de cabotaje con fines mercantiles.
En 1476 naufragó la flota genovesa en la que viajaba, al ser atacada por corsarios franceses cerca del cabo de San Vicente (Portugal); desde entonces Colón se estableció en Lisboa como agente comercial de la casa Centurione, para la que realizó viajes a Madeira, Guinea, Inglaterra e incluso Islandia (1477).
Luego se dedicó a hacer mapas y a adquirir una formación autodidacta: aprendió las lenguas clásicas que le permitieron leer los tratados geográficos antiguos (tomando conocimiento de la idea de la esfericidad de la Tierra, defendida por Aristóteles); y empezó a tomar contacto con los grandes geógrafos de la época (como el florentino Toscanelli).



De unos y otros le vino a Cristóbal Colón la idea de que la Tierra era esférica y de que la costa oriental de Asia podía alcanzarse fácilmente navegando hacia el oeste (ya que una serie de cálculos erróneos le habían hecho subestimar el perímetro del Globo y suponer, por tanto, que Japón se encontraba a 2.400 millas marinas de Canarias, aproximadamente la situación de las Antillas). Marineros portugueses versados en la navegación atlántica le informaron seguramente de la existencia de islas que permitían hacer escala en la navegación transoceánica; e incluso es posible que, como aseguran teorías menos contrastadas, tuviera noticia de la existencia de tierras por explorar al otro lado del Océano, procedentes de marinos portugueses o nórdicos (o de los papeles de su propio suegro, colonizador de Madeira).
Con todo ello, Colón concibió su proyecto de abrir una ruta naval hacia Asia por el oeste, basado en la acertada hipótesis de que la Tierra era redonda y en el doble error de suponerla más pequeña de lo que es e ignorar la existencia del continente americano, que se interponía en la ruta proyectada. El interés económico del proyecto era indudable en aquella época, ya que el comercio europeo con Extremo Oriente era extremadamente lucrativo, basado en la importación de especias y productos de lujo; dicho comercio se realizaba por tierra a través de Oriente Medio, controlado por los árabes; los portugueses llevaban años intentando abrir una ruta marítima a la India bordeando la costa africana (empresa que culminaría Vasco da Gama en 1498).
Colón ofreció su proyecto al rey Juan II de Portugal, quien lo sometió al examen de un comité de expertos. Aunque terminó acepando la propuesta, el monarca portugués puso como condición que no se zarpase desde las Canarias, pues en caso de que el viaje tuviera éxito, la Corona de Castilla podría reclamar las tierras conquistadas en virtud del Tratado de Alcaçobas. Colón encontró demasiado arriesgado partir de Madeira (sólo confiaba en los cálculos que había trazado desde las Canarias) y probó suerte en España con el duque de Medina Sidonia y con los Reyes Católicos, que rechazaron su propuesta por considerarla inviable y por las desmedidas pretensiones de Colón.
Finalmente, la reina Isabel aprobó el proyecto de Colón por mediación del tesorero del rey, Luis de Santángel, a raíz de la toma de Granada, que ponía fin a la reconquista cristiana de la Península frente al Islam (1492). La reina otorgó las Capitulaciones de Santa Fe, por las que concedía a Colón una serie de privilegios como contrapartida a su arriesgada empresa; y financió una flotilla de tres carabelas -laPinta, la Niña y la Santa María-, con las que Colón partió de Palos el 3 de agosto de 1492.
Navegó hasta Canarias y luego hacia el oeste, alcanzando la isla de Guanahaní (San Salvador, en las Bahamas) el 12 de octubre; en aquel viaje descubrió también Cuba y La Española (Santo Domingo) e incluso construyó allí un primer establecimiento español con los restos del naufragio de la Santa María (el fuerte Navidad). Persuadido de que había alcanzado las costas asiáticas, regresó a España con las dos naves restantes en 1493.

Colón realizó tres viajes más para continuar la exploración de aquellas tierras: en el segundo (1493-96) tocó Cuba, Jamaica y Puerto Rico y fundó la ciudad de La Isabela; pero hubo de regresar a España para hacer frente a las acusaciones surgidas del descontento por su forma de gobernar La Española. En el tercer viaje (1498-1500) descubrió Trinidad y tocó tierra firme en la desembocadura del Orinoco; pero la sublevación de los colonos de La Española forzó su destitución como gobernador y su envío prisionero a España.
Tras ser juzgado y rehabilitado, se le renovaron todos los privilegios -excepto el poder virreinal- y emprendió un cuarto viaje (1502) con prohibición de acercarse a La Española; recorrió la costa centroamericana de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Regresó a España aquel mismo año y pasó el resto de su vida intentando conseguir mercedes reales para sí mismo y para sus descendientes, pues el rey Fernando intentaba recortar los privilegios concedidos ante las proporciones que iba tomando el descubrimiento y la inconveniencia de dejar a un advenedizo como único señor de las Indias.
Colón había descubierto América fortuitamente como consecuencia de su intuición y fuerza de voluntad. Aunque fracasó en su idea original de abrir una nueva ruta comercial entre Europa y Asia, abrió algo más importante: un «Nuevo Mundo» que, en los años siguientes, sería explorado por navegantes, misioneros y soldados de España y Portugal, incorporando un vasto imperio a la civilización occidental y modificando profundamente las condiciones políticas y económicas del Viejo Continente. Aunque los vikingos habían llegado a América del Norte unos quinientos años antes (expedición de Leif Ericson), no habían dejado establecimientos permanentes ni habían hecho circular la noticia del descubrimiento, quedando éste, por tanto, sin consecuencias hasta tiempos de Colón.

Lo qué no acabamos de saber tras esta biografía de Cristóbal Colón es sí era de verdad Genovés pues  todavia no se ha descubierto, sí quiere algo más de información ponga un comentario.




miércoles, 22 de febrero de 2012

EL CARNAVAL

Ya, se acaba el carnaval, hoy ha finalizado con el entierro de la sardina ¡otro año de carnaval!!


Feliz día de la sardina

viernes, 10 de febrero de 2012

EL DIARIO DE CELIA

Hoy 19 de Marzo de 2010, he ido a un concierto con mi amiga Paula. ¡Estoy asombrada! Estaba yo con Paula cuando dijeron que si alguien se quería salir ha cantar, entonces de pronto ¡me eligieron a mí! Yo me subí al escenario y me desmayé, entonces la gente empezó ha gritar ¡hay una chica en el escenario! Entonces yo me levanté y vi que toda la gente me había rodeado, yo me levanté y me preguntaron que si estaba bien, yo como estaba tan contenta, me dieron ganas de llorar de alegría, me dijeron que si estaba triste, yo les contesté que no, que estaba tan contenta de que me sacaran al escenario, que entonces me desmayé

Entonces salí al escenario y empecé a cantar, todo el mundo me aplaudía.

Al llegar a mi casa mis padres me preguntaron que tal, había pasado la mañana, yo les dije que me lo había pasado fenomenal.

A la hora de la comida, yo como estaba tan cansada que comí y me eché la leche, y me dormí.

Dormí hasta las 8 de la tarde, mis padres, me dijeron que luego no iba ha dormir, hice la cena, cené y vi la tele ha las 12 de la noche me acosté y yo creía que no iba ha dormir, pero dormí y dormí y me levanté a las 8 de la mañana.

            Mi previsión para el 20 de Marzo era fenomenal, me vestí, desayuné y me fui al instituto.

Allí toda la gente me miraba y me decían hola tu eres la chica del escenario, menos mal que al llegar ha clase la profesora Láser, no me dijo nada, pero lo peor todavía no había pasado.

Cuando la profesora Luce, mandó la tarea, sacó lo más rápido que puso, la cámara de fotos y me preguntó que si me echaba una foto con ella, yo naturalmente le dije que sí y se puso ha echar fotos.

A la media hora, cuando terminó, me dijo:

-señorita, ha terminado.

Entonces yo le dije:

-Profesora perdone, pero como me he tenido que echar fotos con usted.

De Inmediato, me dijo que como no lo había hecho ya.

Me puse rápidamente, y menos mal que lo terminé si no la había echo buena.

Al llegar a mi casa, mis padres, me preguntaron, que tal había pasado el primer día de instituto, yo le dije tan sincera:

-Papá, mamá hoy en el instituto el día ha sido terrible, todo el mundo me decía eres tú la del escenario ¡hasta la profesora!

No se, si mañana será, mejor o peor.

Comí y me metí ha estudiar, cuando terminé me fui a la biblioteca con mi amiga Paula.

Llegué y estudié con ella.

En cuanto llegué a mi casa cené y me acosté.

Al día siguiente, me levanté y me acorde ¡era el cumpleaños de Paula! No le había comprado nada. En ese instante, me dije: Anda Celia ve y compra algo ¡Menos mal! ¡Había muchas cosas!

Entre tantas le compré un súper anillo que era lo mejor. En cuanto llegue al instituto, ella estaba rodeada  de gente que le cantaba el ¡feliz cumpleaños!

Cuando terminaron, le dimos los regalos, pero me quedé asombrada, cuando Jesica, la tonta, le dio un anillo, igual que el mio, menos mal, que fui yo la primera, que le dio el regalo, entonces cuando Jesica vio que era lo mismo que ella se puso ha decir, que me había copiado, que ella lo había comprado antes.

Menos mal que Paula le dijo que le gustaban los dos anillos.

Después del instituto me fui a mi casa comí y me fui a la fiesta de Paula ¡Nos lo pasamos de miedo!

A Paula le regalaron un montón de cosas.

Cuando llegué a mi casa a las 9 cené y me acosté.

Y esto ha sido lo que he hecho hoy.



Celia